Showing posts with label en venta. Show all posts
Showing posts with label en venta. Show all posts

Friday, August 24, 2012

Yoghurt, si, del natural y hecho en casa.

Parece ser que hacer tu propio yogurt en casa, es la epítome del hippie en ciernes, la agudización más cínica de la personalidad verde-ecologista-ambientalista-buena onda.

La realidad es que, hacer yogurt es de lo más sencillo. Nada de fanfarronear. De verdad.

Necesitas:

1 buen yogurt orgánico, natural, sin hormonas ni químicos. Yo conseguí uno buenísimo de cabra, (producido aquí en el rancho Witt's End) en la Tienda Gaia.

1 litro de leche orgánica, natural, sin hormonas ni químicos. Yo conseguí esta llamada Leche del Rancho. Ojo: tiene que ser leche entera, sí entera para que quede de consistencia cremosa tu yogurt. La grasita que se comerán aquí, mejor desquítenla haciendo un poco más larga o intensa su caminata diaria.

Frascos de cristal limpios.

1 Termómetro de cocina (aunque yo no tengo y no lo usé, e igual me quedó buenísimo el yogurt).

Paso #1:
Saca el yogurt que compraste del refri y déjalo que agarre temperatura ambiente. Deja que los bichitos buenos que viven en él (y que harán tu yogurt nuevo) se despabilen y estén listos para trabajar.

Paso #2:
En una cacerola limpia pon el litro de leche entera orgánica en la estufa, déjala calentar con la llama bajita (sí, aunque tarde más) hasta que veas que está muy muy cerca de hervir. NO queremos que hierva. Solo que esté muy cerquita. Justo en el momento en que veas que se hace una capita brillante en la superficie y la orilla de la cacerola empieza a querer burbujear, justo ahí, le apagas. Técnicamente debe subir a unos 80-90ºC (por si tienes termómetro). Retira del fuego y vacía la leche caliente en los frascos que vayas a usar, no importa cuantos sean.

Paso #3:
Debemos bajar la temperatura de la leche. Así que ahora que ya tienes la leche casi-hervida hay que meter los frascos al refri a que baje la temperatura. Ojo: para que las bacterias buenas del yogurt puedan desarrollarse en la leche, esta debe estar tibia, ni fría ni caliente. Cuando la leche de los frascos este T-I-B-I-A (35ºC aprox), sácalos del refri, y prepárate.

Paso #4:
A cada uno de los frascos debes agregar 1 cucharada del yogurt buenísimo orgánico que conseguiste. Mezcla un poco y cubre los frascos con un trapo limpio. La noche hará su magia. Deja los frascos en un lugar seguro en tu cocina y deja reposar la leche toda la noche, cubriendo con el trapo.

Paso #5:
Por la mañana revisa tus frascos y verás que ya tienes yogurt casero, 100% orgánico libre de hormonas y químicos. Ojo: es probable que tu paladar esté acostumbrado al yogurt industrializado dulce dulce dulce. Este que hicimos es yogurt de verdad, no tiene nada de azúcar, ni miel ni colorantes ni nada de nada, solo bichitos de los buenos. La consistencia, si usaste leche entera para elaborarlo es cremosa (mejor que cualquier otro yogurt) aunque un poco líquido (como resistol blanco) cuando lo sirves. Refrígeralo y mézclalo con lo que quieras. Puedes agregarle miel, vainilla, fruta, granola y un enorme etcétera. Puedes usarlo en cualquier receta.

Si no te prende, te da flojera, no se te da la cocina o no conseguiste algún ingrediente, pero se te antoja probarlo, avísame y cuando tenga yogurt recién hecho en casa te mando mensaje.

Saturday, May 19, 2012

Fresas + Romero

1 kg fresas aplastadas / 4 cups of smashed strawberries
1 kg azúcar / 4 cups of regular sugar
1/4 tza jugo de limón / 1/4 cup lime juice
1 Cda romero fresco picado / 1 sp chopped fresh rosemary


Primero: en una olla alta pon todos los ingredientes a fuego bajo, revuelve hasta que el azúcar se disuelva y la consistencia sea más líquida.

Segundo: Sube el fuego hasta que hierva y mantén el fuego medio revolviendo con una palita de madera hasta que espese un poco (30-40 min).

Tercero: vacía la mezcla en frascos de cristal refractarios (para conserva), tibios y tapa. Sumerge los frascos en agua hasta que hierva 10 minutos. Deja enfríar y listo.

1. Mix all ingredientes on a tall pot, low fire, until sugar disolves.
2. Bring the mixture to boil, stir with a wooden spoon until it gets a good consistency.
3. Pour on jam jars, seal and process in bowling water for 10 min.



Thursday, April 05, 2012

Servilletas de tela.

Cuando éramos chicos, en casa siempre comíamos en familia. Mi mamá tenía unas servilletas de tela color hueso, cada una con su arito del mismo color, con unos puntitos marcados que identificaban a cada servilleta con su dueño. Siempre el ritual de enrollar tu servilleta al terminar de comer y volverla a meter en su arito o dejarla tan sucia que necesitara lavarse urgentemente, es algo que he recordado mucho en estos días.

Este es un mes de muchos regalillos, la amiga que se casa, la otra que envejece junto a mí... Me dí a la tarea de buscar unas telas bonitas para hacer unas sencillas servilletas de tela para regalar. Las instrucciones para hacerlas las encontré AQUÍ, y para terminar de entender cómo bastillar sin que las esquinitas quedaran todas churidas, leí AQUÍ. Lo más complicado de todo fue cortar la tela derechita, en serio. Una maravillosa y reciente adquisición (un rottary cutter y un tapete de corte) hizo esta tarea más fácil, aunque para mis torpes habilidades de novel costurera, no fue tarea sencilla. Total que sin más novedad corté las servilletas, las doblé, las planché, las llené de alfileres y las bastillé.
Pero lo bonito vino después cuando recordé que por ahí había yo visto la idea de escribir sobre tela con un esténcil de letras y marcador permanente... esa idea la saqué de ACÁ. Así que busqué el esténcil, el marcador permanente de punto fino y me dí a la tarea de personalizar las servilletas. Este es el resultado final. Sobra decir que una buena cantidad de estas servilletas quedarán en casa hasta que se hayan usado tanto que sean hilachas. Y por cierto... ¡Feliz cumpleaños, Peludix!

Saturday, March 17, 2012

Reusar en serio: sobres de papel

Yo nunca he sido de esas que abren los regalos rompiendo el papel desesperadamente, a veces mucho, a veces poco, pero he ido guardando papeles bonitos y útiles, pensando en reusarlos.
Los sobres de papel, ahora que escribir cartas a mano ya no es común, pues han caído un poco en deshuso, pero los de tipo nómina, esos que sirven para guardar dinero no dejan de ser siempre útiles a la hora de separar el guardadito, hacer algún regalo o esconder billetitos por ahí.
Así que despegué uno de esos aburridos sobres amarillos, copié su figura en un cartón, la recorte para tener mi "template" o molde y ahora en los papeles que guardo y reuso, corto sobres nuevos, los pego con pritt o similar y tengo unos sobres muy bonitillos.
Sí, reusar es lo de hoy. Espero estar salvando al menos un arbolito de la tala ilegal.
Los sobres amarillos salieron de una bolsa de regalo navideño, y los sobres cafés de una bolsa de papel del starbucks.

Wednesday, March 14, 2012

Lava que te lava o mini baby scrubber

Bueno, a veces como que me aferro a las cosas. Pero eso no es novedad. Hace varias semanas me encontré con unos estambres 100% algodón y 100% mexicanos, en unos colores de arcoiris bellísimos, de esos que inspiran. Y pues claro, que me aferro a comprar un mazo de cada color con la esperanza de algún día encontrar el tiempo de darles buen uso.
Whatever 100% cotton thread you have, needles and 1 hour to spare. Great for last minute babyshower gift.

Cast on 15 stitches, or whatever number but always uneven. Then start 1k 1p all the way, last stitch on each row should be 1k. Next row always start 1k 1p and all the way... Until you have completed 30 rows. Next you do one line of just knit and the next row just purl, for the next 26-30 rows.

Cast off.

Add your tag (or not) and fold and sew together both sides, saving an entrance for  soap or fingers, and you're done!
 No sé cómo, pero ese día llegó. Entre costuras, trabajo, actividades, cocina, emails, ejercicios y demás, decidí que lo que quería hacer con estos coloridos estambres son unos estropajitos para bebé. El material 100% algodón es perfecto para esto. Y esto es lo que resultó.

Friday, March 09, 2012

Tiras al cuello.

Bueno, llamémosle a este producto el hit de la temporada jaja... Son unas tiras de tela (de ese que llaman "algodón de camiseta") muy fácil de conseguir, y en muchísimo colores y grosores. Se cortan tiras largas, se estiran, se unen y se arman una especie de collares que funcionan como bufandas primaverales... ¿me dí a entender? Para instrucciones precisas y fotos bonitas, diríjanse AQUÍ. La cosa es ponerse creativos. Trenzar las tiras de tela, agregar aplicaciones de pedrería, combinar colores... o lo que sea. Los resultados acá han sido buenos.







Si quieres mitotear algunas fotitos AQUÍ.
Si quieres comprar o encargar AQUÍ.

Saturday, February 25, 2012

Ex-Playera = Morral

Bueno, entre las múltiples bondades de tener un novio guitarrista, es que tiene unas playeras muy chidas de rockeros y de conciertos y así, y cuando ya no las quiere, las dona a causas tan nobles como mi quehacer de costurera amateur.
Así que después de destrozar unas cuantas playeras del Sr. Mox, chéquense esta idea: Playeras viejitas que conviertes en morral para reusarlas o nunca deshacerte de ellas por aquello del absurdo amor y recuerdo nostálgico que sientes por la playera del concierto del reencuentro de magneto.

1. Le cortas el cuello y las mangas para que te queden las asas de tu morral.
2. Cose la parte de abajo de la playera, si está muy larga puedes cortarla para ajustar el largo de tu morral.
3. Arma un forro con cualquier retazo de tela que tengas por ahí, bastíllalo o ponle un biés en la abertura y cóselo a la abertura de tu morral.
4. Presúmelo. Puedes llevarlo a la escuela, para llevar tu ropa sucia a la lavandería, para la playa o para meter tortas y tamales de contrabando al cine la próxima vez que vayas. Ah también puedes pasear a tu gato.


Friday, February 03, 2012

No me digan Cositas.

Calentadores cafés, de media pierna. $200.
Sí, sí. Hago muchas cositas, pero que me digan Cositas, me dan ñáñaras. Jajaja traumáticos recuerdos de la infancia.
Solo les digo pa presumir, que este invierno he tejido mucho, bonito y bien. También he vendido los encargos, he hecho los corajes uno que otro pero he estado de lo más entretenida haciendo cuellitos y calentadores estilo retro (ajá) por doquier. Aquí la muestra.

Tejiendo en toda oportunidad, hasta cuando aplico el exámen extraordinario. Yeah.

Calentadores negros de patita, completos. $300.

Trataba de recordar cuándo o cómo aprendí a tejer, pero no lo logré. Sé que tejo desde chiquita, y ahora agradezco esta afición. Terapia ocupacional, le dicen los psicólogos. Manualidades como de abuelita, dirán mis sobrinos. Arte puro mezclado con cultura pop, digo yo.

Calentadores morados de patita, media pierna. $250.
Y como ya es tradición, la vendimia, ¿no? Aunque a veces no quiero vender lo que tejo y me lo quiero quedar para mí. Estoy desarrollando una increíble afición por los estambres, mi profesionalismo en el manejo de las texturas crece y crece. Viejo quiere que le teja un zarape negro, así como de ranchero, y pronto lo haré, a ver si lo completo pal invierno que inicia este año, quizá atraviese la hecatombe maya vistiéndolo... se sabrá.

Yo la verdad sueño con tejer una cobija enorme bajo la cual podamos escondernos los 3 para jugar o para ver la tele, en el frío de enero o en el aire acondicionado. Una cobija de muchos colores que dure muchos años y nos tape a todos. No sé cuando la iniciaré, mucho menos cuándo la terminaré, pero algo es seguro: la tejeré.
Cuello tejido con botones, $170.

Friday, January 13, 2012

Donde pongo los pies.

Primer intento.

Donde pongo los pies, voy dejando el dibujo de mi peso. Voy trenzando colores diminutos en amanecer vibrantes. Voy haciendo nudos apretados que se me atoran en la garganta, voy dudando hacia dónde avanzar.

Donde pongo los pies me recuerda que las opciones son infinitas, que el piso esta frío porque es enero o porque algo ha muerto ahí mismo.
Donde pongo los pies bailo, sueño, me atormento sola con ideas que nunca terminan o con colapsos diarios de los más absurdos menesteres.
Donde pongo los pies creo. Donde pongo los pies me detengo y luego avanzo.

Segundo intento.
En estos días mi espíritu artesanal-yopuedosola-quierohacerlo-quéhagoconlosretazos me inició en la búsqueda de otra (si, otra más) manualidad. Así que con unos sobrantes de tela que tenía en casa y me dolía tirar, trenzé un tapete y luego otro con las instrucciones que encontré aquí y aquí. Claro, como el resultado me ha gustado, ahora ya quiero inaugurar la Tapetería Pancha, mientras que una que otra incauta va cayendo en las redes, o más bien dicho en las trenzas de los tapetes que ahora tejo gustosa para poner los pies.

Monday, November 28, 2011

Crema hecha en casa... y un país que no funciona.

Este fin de semana fué tan igual y tan único como todos. Proyectos varios, visitas obligadas, celebraciones espontáneas, sueño desmedido, risas y gritos por doquier, noticias políticas, comunicados oficiales, reseñas musicales.
Decidí probar, otra vez, la receta para hacer crema corporal casera, ahora con mis propias modificaciones, evitando a toda costa el uso de la licuadora, pues en el intento anterior fue realmente traumático tener que despegar la cera de abeja derretida del cristal de mi querida y fiel amiga oster. Decidí también hacer un profundo, personal y honesto análisis de mi país.

Ojo: esta cremita corporal queda con textura tipo ungüento, así como vaselina, más o menos como esta cremita de Vía Natura y con características muy similares, porque se hace a base de puras grasitas, así que no esperen tener en sus manos un refrescante gel. Textura final: densa, tan densa como la conciencia de mi querido presidente constitucional, alias Felipe Calderón.

1. Mezcla la cera y los aceites.
Ingredientes:
1/2 taza Cera natural de abeja, de opérculo. Yo la compré en mercado libre.
1 1/2 taza Aceite de oliva, del bueno, como este mexicano.
360 ml Aceite de almendra, lo compras en cualquier farmacia.
1/2 taza Aceite de coco orgánico, lo puedes comprar aquí.
Aceites esenciales de tu olor favorito, yo usé 40 gotas de lavanda y  20 gotas de eucalipto.

Tengo a todos los protagonistas en la mano. Ahora ¿qué hacer? Este artículo como antecedente.

Notas al margen:
- Si quieres una crema más sólida, agrega más cera de abeja.
- Si quieres que predomine algún olor, juega con las cantidades de los aceites (más coco, menos almendra, etc.).

Para inspirarnos, qué tal un profundo y limpio análisis. Este de esos artículos de opinión que escribe alguien como leyéndote el pensamiento. Y entonces, procedamos con las...

Instrucciones:
1. En un frasco de cristal grande, limpio y seco (también vas a necesitar la tapa), mezcla la cera de abeja y todos los aceites. Mezcla utilizando un palito de madera como los del sushi. Ojo: no agregues aún los aceites esenciales de olor.
A baño maría

2. En un pocillo o cacerola pon el frasco de cristal al medio y agrega agua para calentar a baño maría. Recuerda que el agua hervirá y al salpicar no queremos que entre al frasco de los aceites.

3. Deja calentar hasta el punto de ebullición, y sigue mezclando con tu palito de sushi. Poco a poco se irá derritiendo la cera y se mezclará con los demás aceites.

Cera y aceites, derretidos y mezclados.
4. Verifica que la cera y los aceites estén completamente derretidos y mezclados. Apaga el fuego, deja enfriar un poco y retira el frasco de cristal del pocillo. Sigue mezclando con tu palillo.

5. Dejar enfriar la mezcla. Esta es la parte del proceso más aburrida y tediosa. Cada 10 o 15 minutos asegúrate de volver a revolver la mezcla con tu palillo. Mezcla, revuelve, mezcla, revuelve. Leamos un artículo más, ahora de una politóloga mexicana. Esto de informarnos, y escuchar diferentes voces es lo que nos permite elaborar un criterio propio. Es difícil aprender a filtrar la información de la desinformación. Pero bueno, nuestra cremita aun esta bastante caliente, así que aprovechemos el tiempo.

Enfriando.
6. Cuando la mezcla, que era completamente líquida y color miel, ahora se ha vuelto más sólida y toma un color más amarillento, como cera, y está tibia, ahora sí, agregamos las gotitas de aceites esenciales y mezclamos vigorosamente por última vez. Me encanta ese olor mezclado de miel de abeja con lavanda. Si pruebas ahora la crema, verás que más bien es un ungüento. Ponlo en tus labios, en tus codos, rodillas y talones. No sé a tí, pero a mí hacer cosas en casa y luego untármelas me da placer. Un placer inversamente proporcional al enojo que le habrá generado al Presidente la denuncia interpuesta en su contra ante tribunales de justicia internacional, y que dio a pie a este comunicado oficial desde Los Pinos.


7. Busca la tapa limpia y seca del frasco que usaste y hazle un agujero del tamaño adecuado para que quepa la bombita de succión que quieras ponerle. Yo agarré una de un frasco de mustela vacío y lo coloqué. Muy sencillo. Aquí la entrevista de Aristegui al abogado Netzaí Sandoval acerca de la reacción del gobierno federal ante la denuncia. Digo, ya pa terminar de entender.

Como podrán ver, me encuentro sumergida en esta dualidad de ser ciudadana y mamá. Trato siempre de ser congruente, pero a veces es un proceso complicado y hasta duro cuando crías un hijo que está inevitablemente expuesto a corrientes y ambientes de todo tipo. A todos los que creen que soy izquierdista, supérenlo, no lo soy, tampoco de la ultraderecha, ni mediocampista, ni marchantita, pásele güerita, pásele. Qué hueva me da el fundamentalismo, los estereotipos, las definiciones ortodoxas y estrictas.

Soy mamá, soy una fiel comprometida con la creencia de que de nosotros depende que podamos vivir en un país sano y decente, un lugar en donde se viva bien, sin pretensiones ni miedos, un país sin sentimientos de inferioridad ni resentimientos añejos y dolorosos.

No creo que ninguna corriente política actual tenga las herramientas necesarias para salir del lodo en el que estamos sumergidos, pero si creo o que si dejamos de tenerle miedo a este sistema político autoritario y retrógrada, quizá podamos actuar en función del real beneficio en común.

Soy yo, y estoy harta de darme cuenta de que nací en un país que ha sido manejado con corrupción, que ha sido explotado y arrastrado hasta sus entrañas, que ha sido vendido y burlado mientras todos sus habitantes vemos este espectáculo perplejos pero inmóviles.

Claro, hacer cremita casera con miel de abeja no hará mejoras en mi país, pero seguro me ayudará a cicatrizar alguna herida en esta piel y este hinchado y mexicano corazón. Por favor Patria, despierta. No pido que nos volvamos extremistas ni amigos de ninguna corriente política, me bastaría con que leyéramos un poco, apagáramos la TV vendida y buscáramos opciones diferentes para forjarnos un criterio propio para poder vivir en un país que merezcamos como ciudadanos y personas de bien.





Palabrejas Pegadoras

Archivo Letrístico